Las 4 dimensiones del jardín

Cualquier espacio a simple vista es tridimensional. Es decir viene definido por su longitud, anchura y altura, pero en realidad existe otra dimensión más que lo define: el tiempo. Este aspecto es importantísimo para cualquier ser vivo y por lo tanto para el jardín.

No os voy a hablar de lo que supone el crecimiento para los seres vivos (entre ellos las personas, los animales y las plantas) pero sí de lo que supone para un jardín.

Siempre digo que “se empieza a hacer” en el momento en que nos vamos de él, es decir que nos vamos las personas que hemos contribuido a su diseño y ejecución. Es a partir de aquí cuando con su crecimiento va a adquirir la forma que el diseñador tiene en mente, siempre con las maravillosas sorpresas que depara la naturaleza y con las mínimas atenciones que requiere.

Y ¿por qué os hablo del tiempo ahora? pues porque la semana pasada, transcurridos 4 años, repetí una foto con la que me siento muy identificada y que por ello escogí para la portada de la web. Sólo quería que la vierais. Está hecha el mismo día, a la misma hora y por suerte la luz era muy similar.

Con ello os quiero hablar de cómo el jardín va adquiriendo su forma y justo lo hago con un ejemplo que seria el menos indicado ya que este jardín en concreto tenía la estructura muy definida desde el primer momento. Aquí el elemento vegetal actúa como relleno y la forma la aportan los diferentes materiales y pavimentos los cuales si acaso con el tiempo se van deteriorando  ¡Pero quería enseñárosla!

Su propietaria me comentó que desde el primer día le ha transmitido la paz y la felicidad que buscaba y que ahora, adquiriendo la madurez, todo se ha multiplicado. He de volver en primavera para poder captar los granados – Punica granatum -en flor y la floración de la Escallonia macrantha. 

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16 Noviembre 2011

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16 Noviembre 2015

Han sacado el tamarindo – Tamarix gallica– del fondo que aportaba el color dorado

Ahora os voy a mostrar 2 ejemplos donde el tiempo sí que ha sido un factor decisivo, como lo es en la mayoría de lo casos. ¡Espero os gusten!

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Mayo 2005

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Abril 2008

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Julio 2010

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Septiembre 2015

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El Pluviómetro

Os voy a hablar del pluviómetro manual. Es un aparato muy sencillo, al alcance de cualquiera, que sirve para medir la cantidad de precipitación caída en un lugar y en un tiempo determinado.

El agua es recogida por una abertura superior de área conocida que, a través de la propia forma de embudo del pluviómetro, pasa a un depósito que mediante una regla graduada en mm, permite visualmente saber la cantidad de agua recogida desde la última medición.

Se llama manual porque nosotros determinamos el tiempo transcurrido entre mediciones y será suficiente para uso doméstico siempre que tengamos la precaución de tomarlas con cierta regularidad (con nuestro régimen hídrico no hay problema ya que las lluvias son muy puntuales, vamos que nos “enteramos cuando llueve”) y en el caso de lluvias torrenciales en las que la capacidad del pluviómetro pudiera ser insuficiente, también difícil ya que tienen capacidad de 70 – 80 mm de agua (equivalentes a 70-80 litros/m2*), bastaría con anotar la medición y vaciarlo en una tregua de la misma.

Para mediciones más exactas y no ligadas a la lectura manual, el pluviómetro ha dado paso al pluviógrafo que registra gráficamente en una tira especial de papel cuadriculado la cantidad de lluvia en un intervalo de tiempo determinado (diario, semanal, etc.)

Con el desarrollo de la electrónica y de los ordenadores, los pluviógrafos han pasado de un registro mecánico a dispositivos electrónicos con capacidad de almacenar datos digitales y que son los que encontramos en una estación meteorológica convencional.

Pero volviendo a nuestro pluviómetro, el único requisito es su ubicación. Lo ideal es situarlo a 1,5 m del suelo y si no es posible por lo menos a 1 m (también difícil porque lo que encontramos en cualquier superficie comercial de bricolaje es el pluviómetro propiamente dicho con una pieza para clavarlo directamente al suelo, con lo que situarlo a 1-1,5 m ya supone algo de ingenio).

De todas maneras, aunque lo pongamos a ras del terreno, sí que hay que procurar que esté en un espacio abierto, libre de obstáculos, como edificaciones, vallas, árboles y ramas, etc. para que la precipitación se reciba sin interferencias, goteo directo o remolinos, en el caso de que por causa del viento, ésta llegue con alguna inclinación.

Si hubieran obstáculos, estos se habrían de localizar a una distancia mínima  4 veces la altura de dicho elemento y en el caso de que también sea difícil cumplir con este requisito, procurar que esté lo más lejos posible de cualquiera de ellos.

Pluviómetro 2 recortado

Aquí tenéis mi pluviómetro:

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*¿Por qué se usan dos unidades para cuantificar la precipitación caída? y ¿qué relación hay entre ellas?

Litro por metro cuadrado: l/m2  quiere decir que cae 1 litro, repartido en 1 metro cuadrado de superficie.

mm de agua: es otra manera de expresar lo mismo ya que si se vierte 1 litro de agua en un recipiente de 1 metro cuadrado de superficie, la altura que alcanza en una escala graduada en mm,  es de 1 mm.